Salida neutralizada de 3 km. desde el Centro Nacional de Educación Ambiental ubicado en Valsaín, Segovia ¡Un gusto correr al lado de Jesús de la Morena, Didier Zago o Oihana Kortazar! (Ganadores de la copa de España de Carreras Verticales) Alcanzamos la cota 1400 y tantos metros y todo listo para el km. vertical. ¡rumbo a Peñalara! (2.430 m) Estiramos un poco, bebemos agua de la Fuente de Abastas y tras una pequeño charla técnica ¡nadie sale sin cortavientos, hace -2ºc en la cumbre! se escucha el grito de salida ¡adelante! Vaya tela, con las primeras rampas, la tierra suelta entre los pinos silvestris te agarran al piso. El corazón se acelera y se adapta a la carrera. Una vez superada la línea de vegetación, pequeña pradera de montaña y avistamos el chozo Aranguez. Tras este, y un avituallamiento, el canchal, tramo duro, durísimo con una pendiente de 49% ¡a gatas claro! Según subíamos más viento, más niebla y agua sobre el granito que lo hacían resbaladizo ¡uh veras para bajar, qué peligro! Enhorabuena a la organización, Club de Montaña La Acebeda, por esa señalización y ese cordino que te llevaba directo a meta, casi lo único que se veía. La subida fue tan rápida porque allí en la cumbre, testigo, tocando el cielo estaba Chenel dándome ánimos. Siempre me enseño de sacrificio y superación. Hasta siempre Maestro. 
II Km Vertical de Peñalara
Cross de la Pedriza 2011
Salida neutralizada de unos 200 metros ¡no llega! hasta el arco de salida. Suena la bocina y ¡a correr! Correr y mucho para colocarse en una buena posición para evitar los embudos de la subida al Yelmo. Saltamos raíces, brincamos piedras ¡para entrar en calor! Cruzamos el puente, pinar, otro puente y giramos a la izquierda ¡pensé que tiraríamos a la derecha y subiríamos empicados hacia la gran cañada! ¡uff a seguir corriendo y rápido! ¿dónde está el embudo? ¡lo hemos evitado!, seguro que pasa factura, porque subimos a tren, ¡qué ritmo! ¡llevo las piernas súper cargadas y no hemos ni empezado! ¡madre mía lo que me espera! ¡Ahí va Cesitar, que machaca! En 40 minutos ya estamos pasando el primer control, Pradera del Yelmo, bebo agua y me echo un poco por las piernas ¡qué fría! Sigo adelante y comienza la bajada técnica, muy técnica hasta el Collado de la Dehesilla. Ahora parece que estoy mucho mejor, más me vale, porque ahora empieza lo bueno, lo duro ¡a sufrir, se ha dicho! Pienso, casi horita más o menos para librar los 600 metros de desnivel positivos. Trepo, corro, subo, avanzo, gateo por encima de las lanchas, incluso, me arrastro para librar un túnel que conforman los bolos de granito de La Pedriza ¡brutal! Sigo subiendo, Collado de la Ventana y, por fin corono. Las Torres, 2.000 metros, viento, pero no molesto y buena temperatura ¡A bajar! Andrés y David, compañeros de bajada. Collado Carabinas, Los Llanos y Prado Pelucas. Tierra, polvo, lanchas, rastrojos, broza, raíces, piedra suelta. Muchos obstáculos que hay que ir librando para no irse al suelo. Y de repente, a subir el tan nombrado Collado Cabrón. Poco más de un kilometro, pero con una pendiente de guasa. Lo típico, ¡ya se porque se llama así! se escucha. Zigzagueando voy bajando, no queda nada ¡estoy machacao! Vuelve el pinar y sigo el curso del rio Manzanares, cruzo y ya veo el arco de meta. Algo más de 19 km, casi 20 y desnivel de 2500 metros acumulado Tres horas, doce minutos, y algún segundo más. Satisfecho.
Te identificas con el TRAIL RUNNING
He visto en un blog (http://dacadu.blogspot.com/) por cierto compañero de carreras, que a su vez él cuenta haberlo cogido de un foro MTB, 110 sentencias sobre cómo saber si eres triatleta. Si muchas de ellas las trasladamos al TRAIL RUNNING puedes identificarte con…
- Estás incómodo cuando no entrenas más de tres días por semana.
- Cuando tienes más bidones en casa que vasos.
- Si al despertar por la mañana tu primer pensamiento es ¿cuál es mi pulso en reposo?
- Tu mujer no se preocupa, aunque ya hace 2h que saliste a correr.
- Utilizas camisetas de carreras populares en la que has participado para limpiar en casa.
- Ya nadie te critica cuando sales a correr un 25 de Diciembre.
- Ampollas, rozaduras se convierten en heridas de guerra.
- En vacaciones siempre te llevas las zapatillas. Ahh… y las de montaña aun que sepas que no las utilizaras.
- Te sabes las distancias a todas partes con una precisión de 100 metros.
- La enfermera se asusta porque tus … pulsaciones están en 40.
- Al levantarte te duele todo, es señal de que ayer lo hiciste bien.
- Comes más pasta que una familia italiana.
- Ya no miras el tiempo que hace, sino el tiempo que tienes.
- Tu familia y amigos ya no te critican que corres mucho o estás muy flaco.
- Sabes más de rodillas que un médico.
- Te puedes tomar 4 litros de agua en menos de una hora.
- No corres para adelgazar, sino que adelgazas para correr.
- Te levantas más temprano los fines de semana que los días de trabajo.
- Los viernes te acuestas más temprano que el resto de la semana.
- Sales escondido a correr porque no quieres que tu familia se entere que es el segundo entrenamiento de hoy.
- Eres el único al que no le importa que el ascensor no funcione.
- Te levantas y acuestas con mil molestias en el cuerpo.
- Las vacaciones justo coinciden con aquella prueba a la que has querido ir.
- Mientras estoy en el curro pienso en la rutina de entreno de después.
- Siempre estoy mirando material por internet para comprar aunque no tenga dinero.
- Tu mujer se preocupa porque le has dicho q vas a correr y no te llevas la gorra.
- Cuando subes un puerto con el coche y calculas mentalmente el porcentaje de las rampas y te imaginas subiéndolo.
- El día que no entrenas, te sientes como si perdieras toda la temporada y la forma, que te costara un huevo recuperarla, y no digamos del carácter que se te queda.
- Aprovechas la cola de la caja del Carrefour para, apoyado en el carrito, estirar el puñetero isquio que te duele.
- Por Navidad o tu cumpleaños siempre te regalan algo relacionado con la montaña.
- Escuchas la frase “Te veo más delgado” al menos 2 veces al mes.
- Tu mujer te dice “anda, vete a entrenar que estás insoportable”… y te cambia el carácter…
- Llega un perro adoptado a casa y estas deseando que crezca para llevártelo a los rodajes largos del invierno.
- Has olvidado como se hace el nudo de unas zapatillas porque las tienes todas con gomas.
- Cuando tu mujer en lugar de “te quiero”, repite constantemente: “estás enfermo”
- Si pese al cansancio no podemos dormir, no contamos ovejitas, contamos y repasamos todos los km que vamos a hacer al día siguiente y al otro y al otro…
- En el coche siempre hay un bidón vacío dando por saco en todas las curvas.

CROSS AL YELMO 2011
Fresca la mañana, azul y despejado cielo ¡creo que apretará el rubio! Salgo al coche ¡uh que frio! monto rápido y me dirijo a Manzanares el Real. El sol de frente no me deja divisar el bolo granítico que corona la Pedriza anterior, El Yelmo ¡en un par de horitas, en la Pradera! Para los curiosos, su nombre se debe a su peculiar forma similar al casco o yelmo usado por los caballeros medievales. Recogida de dorsal, saludos a la gente del club “La Pedriza del Manzanares”, que por cierto otro año más lo han organizado extraordinariamente y olisqueo la bolsa regalo al corredor: revistas, papeles, camiseta (el diseño esta de los más chulo), bolsa de viaje, etc. Ya sabéis a caballo regalado… ¡Me siento privilegiado, las inscripciones a la carrera solo duraron un par de horas! Troto un poco para calentar los músculos, la salida será fugaz para muchos, rápida para otros y a su aire para el resto. Lo importante llegar al Tranco situado en el puesto merecido, ni muy adelante para no estorbar, ni muy detrás para no ser estorbado, no obstante en los casi tres kilómetros de asfalto se hace presente la conocida selección natural. En la subida adelanto algún corredor, siempre que se abre el camino y ya en la Gran Cañada formamos una grupetta y ascendemos juntos hasta el punto más alto. Allí nos espera el avituallamiento una vez superado los 700 metros de desnivel. ¡Y ahora, a bajar! Senda Maeso, Gran Cañada, Collado de la Cueva, parte alta de Manzanares, y camino a Meta. Técnica, muy técnica, lanchas de granito, caminos de arena angostos con jaras pringosas de testigo, y gente, mucha gente animando el paso de corredores. Me adelanta algún corredor, pero más o menos mantengo mi puesto. Miro el reloj y veo posible mi objetivo, bajar de hora y media, aprieto y lo consigo ¡aún me sobran 35 segundos! Contento, ya que mí objetivo, correr contra uno mismo, o como mucho contra el virtual parther del garmin. El ganador maquinon una hora y poco ¡casi na!
PEÑALARA (LA NINFA LARA)
Suena el despertador, ¡uff que fallo! es sábado, hoy no hay que ir al chollo, tajo, curro, llamémosle, al jodido trabajo. Qué hago, dormir, ¡para qué! Me calzo las botas y me subo a Peñalara. Una vez arriba, rebusco en la mochila algo de comer y encuentro un mapa algo roído, suficiente para poder leer nombres como Peñalara, Peña Citores, Peña de Lerma, Arroyo del Brezal, de la Angostura, Cotos, Las Mesillas, etc. Me acuerdo de un artículo que había leído recientemente en el blog de Pedro Nicolás, catedrático de geografía, montañero y discípulo del gran Eduardo Martínez de Pisón en el que decía que, una buena opción para entender mejor la historia de las montañas es mediante el estudio de la toponimia de la zona. Todavía recuerdo aquellos años de la Universidad cuando, diccionario en mano, andábamos jipiando hojas y hojas de la UTM (si, el Universal Trasverse Mercator) haciendo el estudio etimológico de los nombres propios de lugares perdidos y no tan perdidos de España. Pienso, ¿de donde vendrá el nombre de Peñalara? En cuanto llegue a casa, me cojo el Corominas (Diccionario etimológico) y me pongo manos a la obra. Y dicho y hecho.
Antes de todo comentar que Peñalara es la cumbre más alta de la Comunidad de Madrid con 2.430 m. Divisoria deja ver, por un lado, los llanos campos de Castilla y por otro, la Cuerda Larga y las cumbres de Cabezas. ¡Al lío!
Esto es lo encontrado: El nombre de Peñalara es la unión de las palabras latinas Penna (cabeza) y Lara (llanura) ambas dan como resultado “cabeza llana” haciendo honor a la silueta redondeada que tiene la cornisa de cumbres del macizo.
Voy más allá y encuentro el argumento del filólogo, Joaquín Caridad Arias, Lara, nombre de una conocida náyade. No olvidar que éstas eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce (fuentes, pozos, manantiales, arroyos, etc.) Si tenemos en cuenta la Laguna que descansa entre el circo y las leyendas de la zona, podría apuntar a la ninfa Lara.
Existen más, no se cual será la más exacta, pero me quedo con la de las náyades, tiene más de romántico.
(…) Bajo una peña cóncava pendiente / se ve grotesca bóveda excavada / contra el rayo estival de sol ardiente: de náyades y ninfas es morada…./ Aquí Diana en el fogoso estío / venir suele a bañarse calurosa,/por ser albergue lóbrego y sombrío. Nicolás Fernández de Moratín
Cross Tres Refugios 2011
Salida tendida desde el Refugio del Club Peñalara (1er Refugio) dirección, las antenas de la Bola, un buen calentamiento. Pasamos junto a la Virgen de Guarramillas, nos da su bendición y bajamos hacia el Collado del Piornal. Bravos, con acometividad llaneamos 200 metros y, subimos a la Maliciosa. Coronamos y comienza una larga, tediosa y pesada bajada por el Collado de Las Vacas y Cuerda del Hilo, el rumbo, parking de Canto Cochino. Escucho comentarios de otros compañeros ¡la carrera no ha empezado! ¡Lo duro está al final, en el Ventisquero de la Condesa, guardemos fuerzas! Comemos plátanos y algún trozo de naranja. Los cuádriceps y gemelos se resienten de la bajada, pero bueno, faena de aliño y subida al Collado Cabrón (a la derecha dejo el 2º Refugio), ya han pasado 90 por allí, pero pienso ¡quedan muchos por pasar! Me auto animo e hidrato. Estamos en la mitad del recorrido, Km. 15. Queda bajar por las “zetas”, subir a la Charca Verde y llegar al Puente de los Manchegos ¡vaya camino! o mejor dicho ¿dónde está el camino? En el control hay varios lisiados. De repente, truena y estalla el cielo, como chasquean las lanchas de la Pedriza ¡y como graniza! Cojo la senda del río Manzanares y a subir. Me acuerdo de Led Zeppelin y su STAIRWAY TO HEAVEN. Solo veo cielo y el nevero del Ventisquero. ¡Cómo llueve, ahora si que estoy sufriendo! ¡menudo pedrisco! Cambio el chip, en mi mente highway to hell (camino al infierno) de AC/DC. ¿Si no puedo con esto, podré con el MAM?, pero el membrillo hace su función y consigo coronar en condiciones. ¡Y no me ha adelantado nadie! eso me motiva. ¡Y adelanto bajando! Se notan los efectos del Saturday Morning. Cesar, David, Miki, Cristina, Carlos, Andrés, Dani, etc. Llego a meta, puesto 79. Me falta pasar por un refugio ¿Dónde está?
Suena el despertador ¡Comienza el día con alegría!, desayuno proteico, tortilla con atún. Cercedilla, gente, pero sin agobios. Compañeros de fatiga ¡pero de la buena! Vemos el ambiente y comentamos: ¡joder ese es una máquina! ¡uff vaya zapas! ¿Sirven para algo las medias de compresión? ¡Necesito vaselina, a ver si me va a rozar el pantalón! Chinotto, el tercero en el MAM 2010, con unos vaqueros cortados ¡olé tus cojones! A la mierda la tecnología Smart Skin.
Carlos Soria, recién llegado del Lhotse, da la salida. Arranca el MAM 2011. Trotamos prudentes hasta el primer kilómetro ¡Uff si solo quedan 41, mejor ni pensarlo! seguimos trotando y andando a paso ligero ya que el terreno empieza a empinarse. La primera etapa, Navacerrada. Allí están las bocinas de los samburieles ¡qué alegría verlos! Próxima parada, La Bola. Ritmo moderado, coronamos y nos lanzamos por la Loma del Noruego a un ritmo más vivo. Cotos a la vista ¡y otra vez los samburieles, que grande! De momento buenas sensaciones, nos hidratamos, comemos algo y a Peñalara, el techo de Madrid y la mitad de carrera. Ponemos un ritmo continuo y en 3 y algo estamos arriba. Bajamos y tomamos el camino a la estación de Valdesqui, asfalto durante 400 metros. Echamos de menos la tierra y justo un giro a la izquierda nos hace volver a la realidad. La vista mira al horizonte, y en la lejanía, casi rozando el cielo, los Tubos de Cabezas, necesitamos de las manos para avanzar, ¡que pedrera! El hielo y deshielo ha hecho este magnifico paisaje. Sufrimos mientras las montesas rumian los cervunos frescos de montaña. Voy que ni toco el suelo, y he espantao´ hasta las nubes. Coronamos y cuenta atrás. Subidas y bajadas hasta llegar a la Bola y algún pinchazo que otro. Rampa dura hacia abajo y último avituallamiento. Rumbo a meta, 8 km largos y pesados. Escuchamos la música de fondo. Estamos ahí. El final. La meta.
Por Víctor Arrogante
