La montaña como escenario

Por Víctor Arrogante.- Subo al Collado Cabrón y continúo hacia el Cancho de los Muertos, mi curiosidad me lleva a buscar el significado y procedencia de esos nombres ¡vivan los topónimos! Lo de Cabrón podría ser por el fuerte desnivel que alcanza si lo subes por la parte oriental ¡menudo cabrón el que me metió por este camino! probablemente por la capra pirenaica, vamos, las montesas de toda la vida. Lo de Cancho de canchal, canto, peñasco ¿Y lo de los Muertos? Llego a casa y rebusco por mis libros y encuentro “Historias y Leyendas” allí leo sobre la banda de “Los Peseteros”. En ella destacaba Francisco Villena, alias Paco el Sastre, bandido de patillas que campaba de un lado a otro por las sierras de Madrid. Este forajido bandolero junto al resto de la banda secuestró a una joven madrileña de una acaudalada familia. Al ausentarse el jefe para negociar el secuestro, los pupilos intentaron abusar de ella, el jefe a su regreso los sorprendió y tras rápido juicio despeñó a uno de ellos. Al querer despeñar a otro más, éste le agarró de una pierna y los dos se precipitaron juntos, quedando sus cuerpos durante mucho tiempo en el fondo del barranco. Seguro que en algún que otro asalto alguna más caería pro allí. Alá, en el próximo Cross de la Pedriza, o en algún entreno de cuestas volveré a recordar a Francisco Villena, alias Paco el Sastre.

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¡ALEGRÍA DE VIVIR!

Pamplonicas, cántabros, vascos en su mayoría y algún serrano como el que escribe, además de algún bandolero acompañaron la mañana y tarde del 3 de mayo ¡Qué pasión esto de correr! Y además de eso, esfuerzo, compañerismo y respeto a esos sube y baja ¡Tela! ¡Casi 5000 metros de desnivel positivo! , claro, así tengo los cuádriceps. Cabeza funcionando, piernas cumplidoras y cuando nanay nanay recordaba el último post del blog de Nerea Martínez, “No pares, sigue, sigue…”, grande entre las grandes esta corredora.
Color blanco de las calizas que afloran en los altos, extensos pastizales verdes mezclados con el marrón chocolate del barrizal en las partes bajas. Arriba panorámicas espectaculares, abajo barrizales y bosques de robles, tejos, hayas, abedules, y alguna especie más que no me dio tiempo a identificar ¡qué iba corriendo no de paseo! recordaba sus nombres latinos aprendidos a fuego en la facultad, fagus sylvatica, quercur robur, Alnus, betulas y algún pinus ¡en algo había que distraer la mente!

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Trascurría el día e iban sumando los kilómetros. Mitad de carrera, Zalla. Me como un plato de pasta y bebo un vaso con coca-cola ¡pura vida! Ascensos, descensos, algún gel, sales y Güeñes, kilómetro 47. Otra parada, reposto agua y me cambio de camiseta. Ni pienso lo que queda, vuelvo a resetear y comienzo de nuevo ¡qué bien viene hacer entrenos en fatiga! Empieza a pegar el rubio, pero no molesta, incluso diría que aviva el verdor del paisaje de las fuertes laderas que apenas dejan espacio para caballos y vacuno vasco. Ahora sí que sí, peligrosa y larga bajada y último avituallamiento, últimos diez mil metros. En medio, la pala del Apuko, el pico que da nombre a la carrera. Corono y veo la mina de Zaramillo, ahí está la meta. Más de diez horas visionando este momento. El mineral de hierro expuesto a cielo abierto será el testigo de mi bajada. Mi mujer y cachorros de mi llegada ¡Alegría de vivir!

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Cuando paso a su vista, la miro, ¡pura vida! ¡pura libertad! La Maliciosa o “La Mali” conocida más coloquialmente debe su nombre a la dificultad de su ascenso en su vertiente sur. Ella es la maldecida, la desolada, la desnuda a los ataques del viento, hielo, agua y sol. “La Monja” la llamaron algunos por su parecido a un tocado monjeril derivado del manto blanco invernal. Hasta Velázquez la pintó de fondo en uno de sus retratos reales. Cabezas, Claveles, Peñalara, cumbres serranas que acompañan a este pico áspero y negro del Guadarrama a los que miramos y admiramos ¡eterna atracción!Image

¿Eres un Ultra Runner?

Por Víctor Arrogante.- Acabo de encontrar en un blog 110 sentencias sobre cómo saber si eres triatleta. Si muchas de ellas las trasladamos al TRAIL RUNNING puedes identificarte con…

  • Estás incómodo cuando no entrenas más de tres días por semana.
  • Cuando tienes más bidones en casa que vasos.
  • Si al despertar por la mañana tu primer pensamiento es ¿cuál es mi pulso en reposo?
  • Tu mujer no se preocupa, aunque ya hace 2h que saliste a correr.
  • Utilizas camisetas de carreras en la que has participado para limpiar en casa.
  • Ya nadie te critica cuando sales a correr un 25 de Diciembre.
  • Ampollas, rozaduras se convierten en heridas de guerra.
  • En vacaciones siempre te llevas las zapatillas. Ahh… y las de montaña aunque sepas que no las utilizaras.
  • Te sabes las distancias y desniveles de todas partes con una precisión de 100 metros.
  • La enfermera se asusta porque tus pulsaciones están en 40.
  • Al levantarte te duele todo, es señal de que ayer lo hiciste bien.
  • Comes más pasta que una familia italiana.
  • Ya no miras el tiempo que hace, sino el tiempo que tienes.
  • Tu familia y amigos ya no te critican que corres mucho o estás muy flaco.
  • Sabes más de rodillas que un médico.
  • Te puedes tomar 4 litros de agua en menos de una hora.
  • No corres para adelgazar, sino que adelgazas para correr.
  • Te levantas más temprano los fines de semana que los días de trabajo.
  • Los viernes te acuestas más temprano que el resto de la semana.
  • Sales escondido a correr porque no quieres que tu familia se entere que es el segundo entrenamiento de hoy.
  • Eres el único al que no le importa que el ascensor no funcione.
  • Te levantas y acuestas con mil molestias en el cuerpo.
  • Las vacaciones justo coinciden con aquella prueba a la que has querido ir.
  • Mientras estoy en el curro pienso en la rutina de entreno de después.
  • Siempre estoy mirando material por internet para comprar aunque no tenga dinero.
  • Tu mujer se preocupa porque le has dicho q vas a correr y no te llevas la gorra.
  • Cuando subes un puerto con el coche y calculas mentalmente el porcentaje de las rampas y te imaginas subiéndolo.
  • El día que no entrenas, te sientes como si perdieras toda la temporada y la forma, que te costara un huevo recuperarla, y no digamos del carácter que se te queda.
  • Aprovechas la cola de la caja del Carrefour para, apoyado en el carrito, estirar el puñetero isquio que te duele.
  • Por Navidad o tu cumpleaños siempre te regalan algo relacionado con la montaña.
  • Escuchas la frase “Te veo más delgado” al menos 2 veces al mes.
  • Tu mujer te dice “anda, vete a entrenar que estás insoportable”… y te cambia el carácter…
  • Llega un perro adoptado a casa y estas deseando que crezca para llevártelo a los rodajes largos del invierno.
  • Has olvidado como se hace el nudo de unas zapatillas porque las tienes todas con gomas.
  • Cuando tu mujer en lugar de “te quiero”, repite constantemente: “estás enfermo”
  • Si pese al cansancio no podemos dormir, no contamos ovejitas, contamos y repasamos todos los km que vamos a hacer al día siguiente y al otro y al otro…
  • En el coche siempre hay un bidón vacío dando por saco en todas las curvas.Imagen

Gran recibimiento, no nos abandonó hasta el final de la aventura ¡llueve que te llueve! Pero no todo iba a ser malo, y no digo que la lluvia lo sea, pero la sopa de berzas y patatas, jamón cocido y pollo de corral acompañado de buen vino del Bierzo ¡recio estaba el tío!, rico también, supera cualquier bajón ¡hasta el del mazo! Y a dormir. Grandes etapas nos aguardan.

Comienza la primera, clarines y timbales ¡digo Rock and Roll para subir ánimos! y TRAILRUN en marcha. Media maratón con 850 metros de desnivel positivo. Primeros kilómetros pasajeros y comienza un cortafuegos que cada vez se empinaba más y más, bajadas, subidas y poco a poco nos vamos acercando a la línea de meta. Primera superada ¡y empapado! A comer, recuperar y descansar, a las 20:30 comenzaba la etapa nocturna. La SPEEDTRAIL, 11,5 Km no muy técnicos con 450 metros positivos. Respeta la lluvia por un momento y se rueda rápido dentro de la nocturnidad ¡joder como alumbran los Led Lenser, quiero uno! Meta y toca pasta que cuece la organización, por cierto, muy buen trabajo, enhorabuena a todos.

Y por fin llega el domingo ¡diluvia! La salida está a dos kilómetros de mi hospedaje, buen calentamiento con gran número de corredores ¡encharcados! La etapa reina, la MOONRACE, comenzaba. Antes, un cola cao que me hizo un paisano para entrar en calor ¡para templar el frio! Climatología adversa no, más. 42 Km y 2.750 metros positivos. Yo lo digo, pero el ganador, que no es un cualquiera en esto de las carreras de montaña dijo “es uno de los más duros que he hecho, si no el que más” Los 10 primeros kilómetros hasta subir a los 2000 del Cuiña, se hacían eternos, no cundía el tiempo, dos horas. Eso del cresteo mola, pero con niebla, viento y roca mojada, no tanto ¡un resbalón y zas! ¡Qué precipicios! chulos de verdad, recomendables. 

En la bajada cunde más la cosa, una subida más, la “v” temida, un barrizal de pelotas, amanitas muscarias expectantes y más barro. Por fin llego a un control y me comentan todos los que se van retirando, en este y en el que ya había pasado ¡hay que seguir! ¡Quién dijo miedo!¡Cabeza alta, fuerza de voluntad, pura psicología! La meteorología aprieta y daña a los titanes que tomaron la salida. 

Y llega el Miravalles, otro kilometro vertical, apretar los dientes y mirar al suelo…a mas altura, mas niebla ¡ypega fuerte el viento! Cumbre y a bajar. Quedan 12 para meta, pero con pedreras, roca mojada, arroyos que cruzar y pista ¡vendita pista! A darle cera hasta la llegada, Ahí estaba el arco, con niños y mujer esperando.

Las carreras por etapas, enganchan…

Foto.-A3T (Alberto de Isidro)

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Por Víctor Arrogante.- La salida fue emocionante, salimos fuertes por el pinar que bordea la ribera del Manzanares para poco a poco acercarnos a la senda que sube al Yelmo. Subida ligera. Me dice David, ¡oye creo que vamos un poco rápido! la que va delante es María Luisa ¡vamos campeona de campeonas!, ¡va, que nos quiten lo bailao!,contesto, y seguimos subiendo a ritmo. Gran cañada, pradera del Yelmo, collado de la ventana. Más de hora y media subiendo y las piernas y el calor empezaban a saludarnos. Por fin alcanzamos los 2000 metros y…a dejarse caer ¡como si eso no cansase, digo yo! Sierra preciosa, nubes inexistentes, cuerda larga a nuestro frente, cabras hispánicas, machos monteses, y vislumbrando, el control de avituallamiento ¡siiii, nos vendrá bien algo de sólido!! Comenzamos a bajar, cogemos rueda y a machete. A David le pega un tabaco el gemelo, me dice ¡dale Vitín, que bajas de las tres horas. Y yo pensaba ¡voy que ni toco el suelo! Y de repente le toque, salí volando y aterricé con manos,  rodillas, etc. Fuerte dolor me impide seguir, me paro y bajo el ritmo. Pronto llega el compañero y continuamos la bajada. Prado Pelucas y Collado Cabrón, algo más de un kilometro pero de animoso desnivel. Su nombre, al pelo, las cabras. Llegada al Alto y a disfrutar el último estirón, bajada llevadera aunque nuestras piernas soportan 2500 metros de desnivel acumulado. Meta. Disfrutamos y sufrimos, de lo que se trataba. Otra para el esportón.

II Km Vertical de Peñalara

Salida neutralizada de 3 km. desde el Centro Nacional de Educación Ambiental ubicado en Valsaín, Segovia ¡Un gusto correr al lado de Jesús de la Morena, Didier Zago o Oihana Kortazar! (Ganadores de la copa de España de Carreras Verticales) Alcanzamos la cota 1400 y tantos metros y todo listo para el km. vertical. ¡rumbo a Peñalara! (2.430 m) Estiramos un poco, bebemos agua de la Fuente de Abastas y tras una pequeño charla técnica ¡nadie sale sin cortavientos, hace -2ºc en la cumbre! se escucha el grito de salida ¡adelante! Vaya tela, con las primeras rampas, la tierra suelta entre los pinos silvestris te agarran al piso. El corazón se acelera y se adapta a la carrera. Una vez superada la línea de vegetación, pequeña pradera de montaña y avistamos el chozo Aranguez. Tras este, y un avituallamiento, el canchal, tramo duro, durísimo con una pendiente de 49% ¡a gatas claro! Según subíamos más viento, más niebla y agua sobre el granito que lo hacían resbaladizo ¡uh veras para bajar, qué peligro! Enhorabuena a la organización, Club de Montaña La Acebeda, por esa señalización y ese cordino que te llevaba directo a meta, casi lo único que se veía. La subida fue tan rápida porque allí en la cumbre, testigo, tocando el cielo estaba Chenel dándome ánimos. Siempre me enseño de sacrificio y superación. Hasta siempre Maestro.